El marketing de contenidos educativos. Cómo vender formación

El marketing de contenidos educativos es una de las estrategias que más éxito tienen para conseguir seguidores que después se conviertan en clientes, y es especialmente útil para vender servicios por Internet.

Sin duda, desde hace mucho tiempo, los artículos y los vídeos que ofrecen aprendizaje son de los tipos de contenido más buscados, y está arriba junto al sector de los videojuegos y del entretenimiento.

Así que crear contenido de calidad es la mejor estrategia orgánica para posicionarse como experto y atraer clientes, y en este artículo queremos darte toda la información que necesitas para fundamentar un método con el que hacer crecer tu marca y vender formación.

¿Qué es el marketing de contenidos educativos?

El marketing de contenidos educativos se ocupa de crear y distribuir materiales que ayudan a aprender, o mejorar una habilidad, con la intención de conectar con las personas que buscan formación y que les gusta aprender cosas a través de internet.

Por lo tanto, no es publicidad agresiva ni una colección de lecciones, es un modo de comunicar conocimiento de manera útil y accesible, pensado para quien quiere resolver una duda, o tomar una decisión sobre su aprendizaje.

La idea de hacer marketing con contenidos educativos es que en vez de vender de entrada, se aporta valor, porque ofrecer información gratuita sirve para que el posible estudiante vea el profesionalismo y la experiencia que hay en la marca personal o la empresa.

Cuando esto sucede, la posibilidad de que esa persona confíe en el proveedor del contenido y considere comprar un curso o servicio crece, algo que nosotros hemos visto muchas veces en nuestros clientes que han empezado a crear contenido de valor.

Para tener éxito con esta estrategia, es muy importante la calidad pedagógica, porque no basta con explicar algo, hay que hacerlo con criterio didáctico, y el tono empleado importa mucho, ya que cuando el lenguaje es cercano se facilita la comprensión y la retención de la atención.

Por supuesto, otra característica del marketing de contenidos educativos es su orientación práctica, puesto que los contenidos más útiles plantean problemas reales y muestran soluciones que las personas pueden aplicar, o aportan conocimientos que pueden servir para conseguir un trabajo o aprender alguna habilidad.

¿En qué se diferencia del marketing tradicional aplicado a la educación?

El marketing de contenidos educativos se distingue por su intención formativa antes que por un impulso promocional inmediato, ya que mientras el marketing tradicional aplicado a la educación suele centrar los esfuerzos en crear campañas publicitarias exitosas que buscan matricular a la mayor cantidad de alumnos posibles, este otro método prioriza aportar conocimiento útil que responda a dudas concretas.

En el marketing convencional predominan los mensajes cortos y directos, diseñados como estrategia para captar clientes, y los componentes de dicha estrategia suelen tener un sesgo comercial bastante claro.

El resultado normal es un pico de interés con el que pueden conseguir un gran número de inscripciones, y aunque a veces esa respuesta se agote cuando la campaña termina, la eficacia se mide por la conversión inmediata y por el coste por lead.

Por el contrario, el marketing de contenidos educativos trabaja con un ritmo más pausado, poco a poco, pero creciendo de forma orgánica, creando un historial de recursos que los usuarios consultan cuando tiene problemas o dudas, o cuando quieres aprender algo en concreto.

La diferencia también se nota en el tono y la estructura del material, porque la comunicación educativa incorpora criterio pedagógico, y existe un orden, en el que se organizan los conocimientos y se propone cómo practicar lo aprendido.

El marketing de contenidos educativos. Cómo vender formación

¿Qué tipo de personas suelen buscar contenidos educativos en internet?

El hecho de buscar contenidos educativos en internet responde a muchos motivos, hay personas que consultan una página para resolver una duda puntual mientras trabajan en una tarea, o que abren un vídeo para seguir un tutorial, o leen una guía porque necesitan aplicar una técnica en algún proyecto personal.

Por lo tanto, dicho gesto de búsqueda parte de una necesidad práctica, que es que quieren aprender algo que les sirva ahora, lo más rápido posible, pero además que esté bien explicado, algo que además se puede observar objetivamente en todo tipo de sectores, incluso en el mundo del entretenimiento, puesto que Internet está lleno de tutoriales sobre juegos.

Pero también existe en la red un colectivo formado por docentes y formadores que buscan recursos didácticos, que no siempre quieren contenidos para su aprendizaje personal, sino que pretenden encontrar actividades, casos prácticos, o ejemplos que puedan integrar en una clase.

No obstante, como decimos, la búsqueda por ocio motiva a otra parte de los usuarios, principalmente en el caso de las personas que quieren ampliar una afición, o adquirir una habilidad no profesional.

Aprender a tocar un instrumento, aprender edición de vídeo, o seguir cursos sobre cocina forman parte de este interés, y la relación con el contenido suele ser menos estructurada, porque la búsqueda se guía por la curiosidad y el disfrute, y muchas veces se mantiene en el tiempo si el contenido resulta ameno.

Por supuesto no hay que olvidar a quienes persiguen conseguir certificaciones o acreditaciones. Para ellos, los materiales deben ser precisos y orientados a exámenes, con esquemas, simulacros y preguntas de tipo test que validen los conocimientos obtenidos.

¿Qué formatos funcionan mejor en el marketing de contenidos educativos?

Por lo general, el tiempo disponible del usuario condiciona la elección, porque hay quien dispone de minutos y prefiere microlecciones en vídeo, o explicaciones en formato audio mientras que realiza otras actividades.

Así que lo ideal es estudiar con detenimiento cuáles son las preferencias de las personas que consumen habitualmente contenido del sector al que se dedica tu empresa, o tu proyecto de negocio, y sobre eso, crear contenido en los formatos más adecuados.

Como normal general, los tutoriales en vídeo es lo que mejor funciona, pero también es cierto que requiere de un mayor requisito técnico, aparte de que hay que ponerse delante de la cámara.

Dicho esto, hay que entender que hay que adaptarse a lo que tiene demanda, pero también a lo que eres capaz de ofrecer según tu presupuesto y tus preferencias, por lo que si quieres que te ayudemos de forma personalizada a orientar tu estrategia, contacta con nosotros.

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